Un año y siete meses después, el Atlético de Madrid vuelve a ostentar el liderato de la Liga BBVA, tras vencer al Levante, colista de la tabla, en el Vicente Calderón, en el primer partido del año 2016, correspondiente a la decimoctava jornada.
Los rojiblancos supieron sacar provecho del tropiezo del Barcelona, que empató a domicilio ante el Espanyol (0-0), y que cede el primer puesto, aunque cuenta con un partido menos, el que tiene pendiente ante el Sporting de Gijón en El Molinón, que no se disputó en su día por el Mundial de Clubes que lograron los azulgranas. El Atlético no desperdició esta vez, como le ocurrió el pasado 20 de diciembre con la derrota en Málaga, la oportunidad de reivindicar su candidatura a la lucha por el título. No se puede aseverar otra cosa de un equipo que está al frente de la clasificación a falta de un encuentro para que concluya la primera vuelta de la competición.Sin hacer demasiado ruido. Con el consabido lema de su técnico, el de partido a partido, los madrileños se han encaramado en la cúspide de la mejor Liga del mundo en el recién estrenado 2016. Y lo han hecho como tienen acostumbrada a su afición. Con sufrimiento. El que les hizo pasar el Levante, que llegó a la capital de España como víctima propiciatoria. Sin embargo, los levantinos aguantaron con su portería a cero hasta el minuto 81. Hasta entonces, el Atlético les había encerrado en su parcela. Les había agobiado, con tres balones a los palos y un penalti sobre el argentino Angel Correa que el árbitro, Clos Gómez, no consideró.