Las estadísticas oficiales dicen cinco. Otras fuentes dicen que son siete.
Lo cierto es que el Árabe Unido es el campeón indiscutido del fútbol nacional... un título muy bien ganado.
Son cinco porque en los años 2001 y 2004 los torneos Apertura y Clausura no se sumaban de manera individual, sino que era el equipo que lograba el supercampeonato el que sumaba una estrella. En esos dos años Árabe Unido ganó ambos torneos, pero oficialmente solo ganó una estrella por año y no cuatro.
Presente.Volviendo al momento actual, el Árabe Unido consiguió el título del primer torneo bajo la nomenclatura de Liga Panameña de Fútbol con números siempre positivos y sin alejarse en ningún momento de los puestos de privilegio durante la ronda regular.
Solamente Atlético Chiriquí y Plaza Amador amenazaron seriamente a los colonenses en algún momento del torneo, pero sin llegar a causar un daño irreversible en los actuales campeones quienes terminaron primeros la fase regular con 38 puntos, tres más que los chiricanos, y con solamente dos derrotas (ante Atlético Chiriquí y el conjunto de Chorrillo).
En semifinales, precisamente ante los chorrilleros, el ahora campeón pasó el que quizá pueda ser el más grande susto de la temporada al perder 3-0 en la semifinal de ida.
Pero la garra, el pundonor y sobre todo el orgullo colonense hizo que el equipo saliera a flote y prácticamente desde las cenizas remontara dicho marcador con un lapidario 4-0 en su estadio, el Armando Dely Valdés.
El resto ya es de todos conocidos, un encuentro final lleno de emociones de principio a fin y en el que los dirigidos por Richard Parra lograron sobreponerse de tres bajas importantes y con un Orlando “Papi” Rodríguez que, a pesar de la lesión que lo aquejaba y que minutos antes del encuentro aún se desconocía si jugaba o no el mismo, apareció con el gol que a la postre le significó al Árabe el título.
Oro puro.El gol de “Papi” fue de oro puro.
Y de ese mismo color fueron los tacos que utilizó el juvenil delantero.
Unos tacos fabricados especialmente para él y que le fueron traídos desde Alemania.
Su representante Luis Felipe Posso fue quien gestionó la materialización de estos zapatos especiales como una manera de agasajar al habilidoso jugador por la excelente campaña que tuvo en este 2009, no solo en el fútbol local, sino también en la CONCACAF Liga Campeones, donde es el segundo máximo anotador, detrás de Ulises Mendivil del Pachuca, del Pachuca mexicano.