La incorporación de unos cinco peloteros a los entrenamientos del preseleccionado mayor de béisbol no fue la novedad. El descontento por el pago de 10 dólares diarios como viáticos y el hacinamiento en la Piscina Patria, fueron las inquietudes que expresaron ayer los jugadores. La jornada de prácticas empezó con normalidad, pero con la presencia de algunos directivos de la Federación de Béisbol, las voces de protestas salieron a relucir. Muchas veces se escucha la frase "El rancho está ardiendo", para hacer referencia que un ataque ofensivo está por transformarse en carreras o ya se anotaron las mismas.
Algo parecido se vivió ayer; minutos tensos, "¡huelga, huelga!", gritó uno. "Regresamos a los 80, esos 10 dólares se pagaban antes". "En las últimas concentraciones era entre 12 y 15 dólares", comentó otro. Sin embargo tras una reunión con ellos (jugadores) y el cuerpo técnico, los directivos de la federación Esilda Bravo, René Salerno y Alejandro Tiniacos expusieron las razones administrativas por las cuales no se les podía dar más dinero y luego todo volvió a la normalidad. "Les dijimos que hay problemas económicos, que no tenemos más para darle", explicó Esilda Bravo, tesorera de la Federación de Béisbol. "Queremos darles más, pero no podemos".
Bravo expuso que cuando haya un recorte de peloteros, quizás se pueda incrementar los viáticos, pero eso será cuando el director del equipo haga la primera reducción. Ayer se integró el instructor de lanzadores, Alberto "Mamavila" Osorio, además de otros jugadores como Vigri y Joel Vega, Bienvenido Cedeño, Juan Bazán y David González, entre otros jugadores.