Argentina continúa invicta tras vencer 88 por 79 a la colista Jordania, que vendió cara su derrota en un partido en que la "albiceleste" volvió a verse aquejada de falta de efectividad en los tiros exteriores, tuvo problemas con el rebote y dependió excesivamente de Scola y Delfino. Aprovechando la envergadura del Gordo Roman y de Luis Scola frente a los flacos jordanos, a los tres minutos y medio, Argentina había conseguido un parcial de 15-4 y parecía que el partido iba a ser un paseo.