Panamá cayó 6-0 ante la albiceleste y 2-1 ante los de Europa. En ambos casos, el partido presentó historias diferentes: cuatro goles en siete minutos en uno y dramatismo, en el otro.
"La final está para cualquiera de los dos. La balanza por historia se inclina hacia Argentina, aunque una final es un partido aparte", expuso el hombre que dirigió a nuestra oncena juvenil durante su participación en el Grupo E de este mundial.
En su análisis, el "Panagol" considera que si Argentina logra ponerle la pelota en el piso a los checos como lo hizo Panamá en el segundo tiempo del partido de primera ronda, tendrá muchas posibilidades de llevarse la victoria.
"Los checos son muy ordenados, es un equipo que tácticamente no pierde el orden y mantiene muy juntas sus líneas. Argentina es más pausado y tiene jugadores que individualmente pueden marcar la diferencia en el partido", comentó Dely Valdés.
Finalmente, Dely se preguntó: ¿Qué hubiese pasado si Panamá quedaba en otro grupo? Él mismo respondió a su interrogante: "Antes de empezar el mundial sabíamos que estábamos en el grupo más complicado. Nos quedamos con la sensación de que hicimos un buen mundial y en todos los partidos se intentó jugar al fútbol. Frente a Argentina, a pesar de que perdimos 6-0, el equipo nunca dio una mala patada ni abusó del juego brusco".
En conclusión, Dely ve una final muy pareja, de pocos goles, donde Argentina, por historia, parte como favorita, pero los europeos, que también llegan invictos a este partido, intentarán con su fútbol poco vistoso, llevarse el campeonato para su continente y darle a la UEFA un título que no logran desde el Mundial de Nigeria 1999, cuando España derrotó a Japón para levantar la copa.
Sin su capitán, más otras sensibles bajas en el mediocampo y el ataque, Argentina llega disminuida, pero no por ello menos favorita, a jugar hoy la final ante la inexperta República Checa en el Mundial Sub-20 de Canadá.
Los albicelestes que disputarán la quinta final, dos de ellas consecutivas, en apenas 12 años, aspiran a alcanzar su sexta corona, mientras los checos nunca antes habían accedido al partido decisivo en esta categoría.
La selección sudamericana no podrá contar con el defensor y capitán Matías Cahaís ni el volante Claudio Yacob, ambos suspendidos por recibir la segunda amarilla en la semifinal.
Tampoco con el delantero Angel Di María, con tres goles en el certamen, quien padece una lesión muscular en el isquiotibial izquierdo, producto del choque con el chileno Arturo Vidal.
"Sin dudas, que lo vamos a sentir (las bajas). Pero uno tiene confianza en los jugadores que trajo. Yo creo que los que entren lo van a hacer muy bien, porque uno los ve con muchas ganas"", aseguró el técnico Hugo Tocalli.
Aun disminuida en su arsenal, "Argentina es el favorito para esta final", admitió el técnico checo Miroslav Soukup.
Su equipo, que no podrá contar con el volante Petr Janda, suspendido, es un invitado sorpresivo a la fiesta final: le ganó a Japón y a España por penales y 2-0 la semifinal a Austria.
Son dos estilos opuestos. Uno es la expresión pura del fútbol sudamericano, despliega un juego vistoso y ofensivo, al que le suma oficio y mañas.
Los checos, los más altos del torneo con un promedio de 1, 83 metro, no llenan la vista y hacen un culto de la defensa y del contragolpe.
Argentina debe desplegar un fútbol de toque y velocidad.
Los checos son un equipo muy ordenado tácticamente.
La albiceleste es favorita por la historia. Las finales son un partido aparte y nada tiene que ver con lo que han realizado los equipos anteriormente.
Panamá jugó con ambos rivales cayendo 6-0 y 2-1.
LEC: la primera educación válida es la de la familia y la educación en sus primeros años. Yo creo que, desafortunadamente, en las dos instituciones hay crisis: la familia y la educación.
Semblanzas: ¿A qué la atribuiría?
LEC: Yo creo que todo es parte de la misma cultura. La cultura es el océano en que nos movemos.
Semblanzas: ¿Pero qué señalaría como causa?
LEC: El cambio de valores.
Semblanzas: ¿No tendría que ver esto con las crisis económicas, los abismales espacios entre ricos y pobres?
LEC: No hay duda. Las diferencias entre ricos y pobres son cada vez más evidentes y se amplían.
Semblanzas: ¿Pero existe un divorcio entre las diferencias materiales y el comportamiento ético?
LEC: No, definitivamente. Las realidades materiales son realmente causa. Una persona funciona bajo los incentivos que se le brinda y aún cuando no esté trabajando está sujeto a incentivos que recibe: por los medios, por las conversaciones, en su comunidad y los incentivos que normalmente se ven son para caer en las conductas que no le llevan por buen camino, más bien los incentivos que se reciben son aquellos que van contra las actuaciones éticas.
Semblanzas: ¿coincidimos en que este problema ético es un problema de la sociedad?
LEC: Sí, es un problema de la sociedad.
Semblanzas: ¿en consecuencia una política de ética debe ser política de estado?
LEC: si debe ser política de estado, y precisamente por eso el esfuerzo desde la Red. Ni siquiera debe considerarse como un esfuerzo efímero, sino como el inicio de una tarea en la que, paulatinamente, debe comprometerse toda la sociedad, aunque su consumación sea una tarea de largo plazo.
Semblanzas:¿cómo la instrumentalizaría?
LEC: El cambio de cultura no es algo que se realiza de la noche a la mañana. Es asunto de creer que los cambios son posibles.
Semblanzas: ¿antes se había formulado una Red de Etica como esta o esto es novedoso?
LEC: A mi modo de ver, esto es novedoso. No conozco de alguna experiencia similar anterior. Se han hecho en el país esporádicas campañas de valores, en ciertas coyunturas, pero lo que se requiere es permanencia y sistematización en este esfuerzo. Cuando existe un esfuerzo generacional, la única manera de llevarlo adelante es que sea permanente, que no esté sujeto a los cambios periódicos de gobierno, por eso la necesidad de establecerlo como una política de Estado.