Argentina contra Inglaterra se ha convertido en el match más controversial y esperado de esta primera fase. Esta rivalidad ha ido juntando ingredientes que le da un gran peso específico y una gran expectativa. Recordemos aquel mundial de 1962 en Chile cuando los ingleses vencen 3 x 1 a una desteñida selección albiceleste. Vuelven a encontrarse en cuartos de final en 1966, con los ingleses como anfitriones y los argentinos con jugadores de gran renombre. Inglaterra vence 1x0 con un episodio que es ya uno de los más bochornosos de las copas mundiales. El capitán argentino, Rattin, es expulsado, sin una causa aparente por un árbitro alemán, perjudicando visiblemente las aspiraciones de los suramericanos; estos a su vez son considerados de animales por el director técnico rival, Alf Ramsey. A la postre la escuadra de la Reina Isabel, gana la copa.
Un hecho extradeportivo pero de gran importancia histórico, la Guerra de las Malvinas de 1982, acrecienta la rivalidad entre Argentina e Inglaterra. Ambos países se enfrentan con aviones a reacción, cohetes teledirigidos, naves de guerras y fuerzas de infantería, provocando un gran impacto en sus respectivas sociedades.
En el mundial de México 1986, se vuelven a enfrentar en el Estadio Azteca. Más de 100,000 espectadores y millones más desde la televisión ven como un mágico Maradona elimina a los ingleses, primero con la “mano de Dios “ un gol completamente ilegal y luego con otra anotación.
No se puede olvidar que fueron los ingleses quienes llevaron el fútbol a la Argentina, cuando construían ferrocarrile en el S. XIX. Prueba de ellos es que los principales equipos argentinos tienen vocablos ingleses: River Plate, Boca Jrs, Newells Old Boys y otros. Argentina e Inglaterra vuelven a enfrentarse en Francia 1998, esta vez los argentinos son los que eliminan a sus rivales, no sin antes presentarse un episodio en el que el niño mimado inglés, David Beckham, es expulsado por una picardía del Cholo Simeone, el jugador record por presencias en la selección Argentina.
En el segundo tiempo el entrenador alemán de Camerún, Winnie Schaeffer, integró en el equipo a su mejor organizador, Salomon Olembe, y el equipo funcionó.
Después del gol, los cameruneses levantaran el pie o que sus rivales apretaron el suyo, ya que los árabes metieron una velocidad superior y llegaron con más facilidad.