Argentina cruza los dedos para recuperar a su capitán e inspiración, Agustín Creevy a tiempo para su partido del domingo contra Australia, en el que buscará el pase a su primera final de una Copa Mundial de rugby.
Creevy aporta una enorme técnica y experiencia al scrum, que podrían ser cruciales para los argentinos.
``Esperamos que Agus pueda jugar de entrada'', dijo el hooker Julián Montoya. ``Es el capitán, un excelente jugador, excelente persona, con mucha influencia en el equipo''.
Argentina avanzó por segunda vez a las semifinales después de derrotar 43-20 a Irlanda el domingo.
El scrum será clave en las semifinales. Los australianos han sacado mucho provecho de esas jugadas con pelota detenida gracias a los aportes del instructor argentino Mario Ledesma, quien jugó cuatro copas mundiales con los Pumas, incluida la del 2007, en que Argentina llegó a las semifinales.
El scrum australiano fue muy criticado en las derrotas ante Gran Bretaña en noviembre del año pasado, pero mejoró mucho contra los ingleses y los galeses en la fase de grupos. Nuevamente flaqueó ante Escocia y concedió algunas faltas importantes en los cuartos de final.
Si bien se está hablando mucho del juego ofensivo de Argentina a base de velocidad, el scrum sigue siendo su fuerte. El de los Wallabies también está ganando respeto.
``Todavía no los hemos estudiado a fondo, pero los conocemos y sabemos que su scrum será muy duro'', dijo Montoya. ``No eran conocidos por esa faceta del juego, pero ahora son muy buenos en eso''.
``Será un partido muy parejo. Para nosotros será muy bueno si apelan mucho al scrum, porque eso los va a cansar'', agregó. ``No conozco a Ledesma, pero ha mejorado mucho su scrum''.