Antes de iniciar el torneo, el clásico Argentina-Alemania iba a permitir al ganador evitar a Brasil en semifinales, hipotético vencedor del Grupo B.
Pero la derrota de los auriverdes el domingo contra México, que dio a los aztecas el pase a semifinales, dejó a Brasil con la obligación de ganar a Japón en el último partido de mañana para hacerse con la segunda plaza de la llave.
Los hombres de Parreira sólo pueden ser primeros derrotando a Japón en el último partido y, al mismo tiempo, que la eliminada Grecia dé la sorpresa ganando a un México en vena de aciertos.
Por lo tanto, el vencedor del duelo Alemania-Argentina sería primero de grupo y podría tener que enfrentarse a Brasil en semifinales, mientras que el perdedor podría vérselas con México.
Los jugadores argentinos afirman que por una cuestión de prestigio quieren ganar el clásico. Además, para muchos de los jugadores de José Pekerman, esta Copa de las Confederaciones representa un examen y quieren ganar todos los partidos. "Para Argentina, ganar es una obligación, ", afirmó el capitán argentino Juan Pablo Sorín, mientras que Luciano Figueroa, dijo que "el equipo buscará el triunfo".
- Argentina y Alemania serían protagonistas de ``un duelo grande"" y de ``respeto mutuo"" , dijo el técnico del conjunto sudamericano José Pekerman.El elenco alemán está obligado a ganar la Copa Confederaciones.