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¡Arrolladores!

Con un fútbol desbordante y con la magia que le imprime Lionel Messi al cuadro catalán, Barcelona le dio cátedra a un Atlético de Madrid que fue al Camp Nou solamente de paseo y se olvidó de jugar.


Ocho minutos. Eso es lo que le duró el Atlético de Madrid al Barcelona ayer en el Camp Nou, lo que tardó el conjunto azulgrana en ventilar otro partido antológico (6-1), y ya van unos cuantos ante el conjunto madrileño.

Fútbol en estado puro, puro divertimento. Cinco disparos a puerta, cinco goles en los primeros 18 minutos. Como cuando los niños juegan a esto en el recreo, otro Barca-Atlético para el recuerdo.

 

El equipo de Josep Guardiola salió enchufado desde el principio. Líneas bien juntas, presión asfixiante sobre la salida del balón y la portería de Gregory Coupet entre ceja y ceja.

Los hombres de Javier Aguirre entraron dormidos y se llevaron tres nada al empezar. El primero, por defender mal a Márquez en un córner; el segundo, por cometer un inocente penalti sobre Messi que transformó Eto?o, y el tercero por no poner a nadie delante del balón en un saque de falta que Messi envió al fondo de la red.

Ocho minutos, 3-0 y el partido, ese partido al que el Atleti había llegado tarde, ya estaba finiquitado. El conjunto madrileño se plantó entonces por primera vez en el campo rival. Un latigazo certero de Maxi Rodríguez (3-1), que le pegó con tanta rabia al balón, que se rompió en el intento.

 

Después, los visitantes no se asomaron más al área defendida por Valdés durante toda la primera mitad, todo lo contrario que el Barça, cada vez más hambriento, insaciable y voraz.

Así metieron los azulgranas, antes de la media hora, el cuarto -grandísima definición de Etoo- y el quinto, que se anotó Gudjohnsen tras empujar a gol un disparo de Iniesta que el poste rechazó.

Por todo lo que regaló a la grada en esos primeros 45 minutos, los azulgranas se ganaron el derecho a sestear tras la reanudación. Sin embargo, y pese a no llegar ya con tanta claridad, el estado catártico en el que habían entrado los hombres de Guardiola se prolongó en la segunda mitad.

 

El Barça tocó y tocó, y el Atleti siguió con su huelga de brazos caídos hasta dimitir, si no había dimitido ya, totalmente del partido.

Un cabezazo de Ujfalusi que acabó en las manos de Valdés fue todo el bagaje ofensivo tras el descanso. En los locales, en cambio, Gudjohnsen, Bojan y hasta Puyol se atrevían a amenazar a Coupet en cada llegada.

No obstante, fue Henry quien, a la media hora de la segunda mitad, culminó una pequeña obra, otra joya al primer toque entre Xavi y Bojan que acabó con un misil del delantero francés (6-1).

 

Henry cerró la cuenta de un partido redondo para el Barcelona.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América