La policía cubana capturó en La Habana a dos asaltantes que se sangraban frente a sus víctimas para amenazarlas con contagiarlas de Sida, informó la prensa local ayer domingo.
Pero ninguno de los dos delincuentes resultó ser portador del virus de la mortal enfermedad, según los exámenes a que fueron sometidos, indicó el semanario Tribuna de La Habana.
Para imprimir más dramatismo a sus amenazas, Manuel Basulto y Miguel Quevedo "llegaban el punto de auto lesionarse con un arma blanca, la misma con la que luego amedrentaban a sus presas, para conseguir el objetivo de robarles, sopena de ponerlos en contacto con su sangre", señaló la fuente.
Los dos asaltantes, cuyas fotografías fueron publicadas en el semanario, operaban en los alrededores del hospital Naval, en La Habana del este, donde atacaron a varias personas quitándoles sus pertenencias, incluso la ropa que portaban. La policía habanera lleva a cabo una intensa campaña contra la
delincuencia y la prostitución, fenómenos sociales que rebrotaron con fuerza en la isla hace unos tres años luego de décadas de que prácticamente habían quedado borradas.
El crecimiento de la delincuencia y la prostitución coincidió con la severa crisis económica que afecta a la isla y con el aumento del turismo extranjero, entre otros factores.
Paralelamente a la acción policial, el parlamento cubano aprobó recientemente una serie de modificaciones al Código Penal para sancionar con mayor severidad al delito, hasta con pena de muerte para actos graves como narcotráfico y violación sexual.