Los Juegos Olímpicos de Atenas se vieron afectados el jueves por su primera controversia deportiva cuando las tenistas amenazaron con boicotear las competiciones, que comienzan la semana que viene, si no se permite la participación de dos jugadoras alemanas.
En las vísperas de la cuenta atrás para la inauguración de los Juegos Olímpicos, que tendrán lugar entre el 13 y el 29 de agosto, los boicots serían los únicos problemas graves para la capital griega, que se ha sometido a un admirable cambio para estar preparada para el mayor evento deportivo del mundo.
El Ministro de Orden Público, George Voulgarakis, que está al cargo de la operación masiva para proteger los primeros Juegos de verano desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, dijo que las fuerzas de seguridad no habían detectado ninguna "conversación" sobre una posible amenaza de un ataque terrorista internacional.
Los trabajadores de las ambulancias cancelaron las huelgas planeadas durante los Juegos Olímpicos al cubrirse sus demandas de un sobresueldo durante los Juegos, una cuestión que otros sindicatos, incluyendo los trabajadores de los hoteles, han asimilado.
El enfrentamiento con las tenistas incluye una amenaza realizada por las jugadoras del circuito de la WTA de no acudir a los Juegos Olímpicos si las alemanas Anca Barna y Marlene Weingaertner no forman parte del equipo olímpico tras cumplir con los patrones clasificatorias de la Federación Internacional.
Las primeras 56 jugadoras del ránking participan automáticamente en los Juegos Olímpicos, por lo que Barna y Weingaertner, clasificadas en los puestos 46 y 52 respectivamente, se clasificaron.