El juego del ratón y el gato empieza así, y sigue con intentos de seducción, chantajes emocionales, mentiras, insinuaciones, y un permanente cambio. Lo único que parece seguro es que todo acabará con alguien ganando y alguien perdiendo, pero las apuestas al ganador cambian cada cinco minutos.
Esta producción contiene un guión que acumula niveles de tensión de los que sólo se ven una vez por década.