Siempre ha sido un bateador de buen contacto y de poder cuando se lo propone.
Audes De León no tuvo una buena noche en la inauguración del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor.
El herrerano se comió tres chocolates en el partido frente a Los Santos, pero en el choque frente a Veraguas se reinvindicó con la fanaticada que asistió al coliseo.
De León bateó de cuatro dos frente a los veragüenses y de paso puso su nombre en los anales de la historia del béisbol herrerano, al ser el primer en botar la pelota del nuevo estadio Rico Cedeño.
“Estoy feliz por poder conectar ese batazo. Se lo dedico a mi esposa y a mi hija”, señaló.
El primera base herrerano expresó que espera que su equipo siga bateando como lo hizo en el segundo juego.