Con la ausencia por distintos motivos de cinco de las primeras 10 jugadores del escalafón mundial del tenis femenino, las hermanas Serena y Venus Williams adquieren un valor inmenso en el fuerte torneo de Key Biscayne, donde ambas piensan reverdercer laureles.
El evento de la Serie Masters, en pleno proceso hasta el próximo 4 de abril, está dotado con puntos para los ránkings de la ATP y la WTA y 6,5 millones de dólares en premios.
Las ausencias de las belgas Justine Henin-Hardenne (N.1) y Kim Clijsters (N.2), la francesa Amalie Mauresmo (N.3), y las estadounidenses Lindsay Davenport (N.4) y Chanda Rubin (N.9), elevan las posibilidades de ambas hermanas, así como la de su compatriota Jennifer Capriati.
Robin (rodilla) fue la última en informar las causas de su ausencia, uniéndose así a Henin-Hardenne (otros propósitos competitivos), Clijsters (muñeca), Mauresmo (espalda) y Davenport (otros propósitos).
"Estoy apenada por no poder jugar en Key Biscayne este año pues mi rodilla me ha dado problemas últimamente, por lo que necesito un poco de más tiempo para restablecerme", dijo Rubin a la prensa.
Serena, número seis del escalfón y quien ha ganado dos torneos en Key Biscayne (2002 y 2003), regresa después de ocho meses fuera de las canchas como primera preclasificada para tratar de revalidar su título.
"Yo sé que será fuerte (el torneo) luego de tanto tiempo fuera, pero siento que estoy lista y con mucha voluntad para volver a mi antigua forma", había apuntado la menor de las Williams.
La labor humanitaria desarrollada por el tenista brasileño Gustavo Kuerten ha sido reconocida por la Asociación de Tenistas Profesionales, que ha concedido al tenista sudamericano uno de los prestigiosos PremiosATP 2003.
Aumenta el valor de las Williams
El torneo de Key Biscayne iniciará el 4 de abril.