El delantero del Barcelona Lionel Messi reconoció que el empate ante el Real Madrid (2-2) le ha sabido a poco, porque a los azulgranas les "hubiera gustado ganar", pero recordó que aún queda mucha Liga, por lo que cualquier resultado no hubiera sido determinante.
"También podríamos habernos quedado a cinco. Hay que celebrar que seguimos a ocho, porque el Real Madrid es también un gran equipo. Esto es larguísimo, queda mucho", dijo.

Más extrañado se ha mostrado cuando se le ha preguntado por las quejas del Madrid sobre el penalti no señalado a Özil o la exageración de Iniesta, según algunos jugadores madridistas, en una acción en el área blanca.
"No sé por qué lo dicen. Pero no es fácil para el árbitro", opinó Messi.


