Compatriotas, aficionados y familiares del futbolista panameño Rommel Fernández protagonizaron ayer una multitudinaria romería al cementerio donde reposan sus restos desde hace quince años y en el que también se enterraron las aspiraciones más internacionales del fútbol local.
Rommel Fernández, que murió en un accidente de tráfico en España cuando jugaba en el Albacete, en Primera División, inició su carrera internacional con el Tenerife y su paso a la categoría estrella.
Su memoria se honra también desde este año con la fundación de una escuela de fútbol que lleva su nombre y que cofinancian los clubes españoles en los que jugó Fernández.