Hay una falta de conciencia en las jugadoras al no asistir a los entrenamientos para pertenecer a la selección nacional, nos explicó el técnico del equipo mayor del fútbol femenino, Roberto Sala, pero para nosotros se resume en una sola palabra. ¡Indisciplina!.
El mismo técnico no pudo justificar el marcado ausentismo en los entrenamientos de las jugadoras, inclusive manifestó que era algo que no entendía, algo realmente preocupante. Lo bueno sería que la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), las jugadoras y el cuerpo técnico vuelvan a poner las cartas sobre la mesa, para llegar a un acuerdo y poder cumplir con los entrenamientos.
La FEPAFUT, también debe llamar a las jugadoras, para saber si existe alguna inquietud que no se ha dicho o explicado. Lo lamentable de todo esto, es que la selección nacional con una mala preparación sólo tiene un destino, una mala presentación en el torneo eliminatorio rumbo a las Olimpiadas de Atenas 2004.
Las jugadoras deben reflexionar y pensar que se representa no sólo a un equipo, un barrio, sino, a un país, que tiene una afición llamada "Marea Roja", la cual merece respeto. Al pertenecer a la selección nacional la posición de las jugadoras cambia, sus vidas futbolísticamente hablando son otras, y pasan a ser figuras públicas, debido a que son observadas por todo un país, aunque suene algo poco creíble, es bastante cierto.
La jugadora que no quiera estar en la selección nacional es simple, que diga que no desea pertenecer al onceno tricolor y se retira, así de sencillo. Ante todo esto, también consideramos que el cuerpo técnico debe ser más enérgico, estricto y hasta aplicar sanciones, de lo contrario la fiesta de la indisciplina va a seguir.