EL Sevilla derrotó ayer por 3-1 al Stuttgart en un partido en el que pasó del sufrimiento a la fiesta de goles.
El Sevilla abrió el marcador con el primer disparo a puerta tras pasar por una fase en la que tuvo que sufrir mucho ante un Stuttgart que le había impuesto su sello al partido, llegando mucho por las dos bandas.
Tras unos pocos minutos con los dos equipos algo reservados, el Stuttgart aceleró y los pases de Aleksander Hleb le ganaban con frecuencia a los defensas del Sevilla generando situaciones peligrosas.
En esas circunstancias, el partido parecía hecho a la medida del equipo teutón, pero el Sevilla sacó todo su oficio. Tras un saque de esquina cobrado en corto, Adriano centró desde la izquierda y Squillaci remató de cabeza y dejó sin opción a Jens Lehmann.