El francés Gilles Simon sorprendió al sueco Robin Soderling (6-2 y 7-6 (2) y alcanzó en Marsella la segunda final de su carrera, que disputará ante el chipriota Marcos Baghdatis, séptimo favorito, último obstáculo del galo en la búsqueda del primer título de su carrera.
Marsella tendrá una raqueta gala en su final. Un tenista de veintidós años, cerca del sesenta del mundo que nunca hasta ahora ha obtenido un éxito en el circuito.
El año pasado fue cuando más cerca estuvo.
Semblanzas: ¿Cómo llegas a trabajar en la Zona?
HPO: La concesión la manejaba un norteamericano que fue el que nos contrató-Hicimos la aplicación y clasificamos. Yo tendría unos 40 años. Ya era un barbero consumado. Mi único oficio ha sido el de barbero, pese a que hice estudios por correspondencia. Trabajé 14 años en las bases.
Semblanzas: Ciertamente, el barbero se hace parte de nuestra actividad. En 1980 di con la barbería Chic. Estaba sobre la avenida México y en ella trabajaban tres barberos, personas muy serias y formales, igual que la clientela que atendían: un nicaragüense, uno, el más viejo que le decían Henrriquito (quien ya falleció), y Peri. También una chica que hacía pedi y mani cure. Durante toda la década de los 80 y parte del 90, Peri fue mi barbero, hasta que lo perdí de vista, después que demolieron el edificio donde quedaba su barbería, al final de la avenida México. Así que en los años posteriores anduve de barbería en barbería, algunas muy buenas otras no tanto, pero todas con una particularidad: no le daban permanencia y estabilidad al corte. Algunas veces salían excelentes trabajos, otras terminaban por ser un sufrimiento latente hasta que el cabello crecía. Hubo un caso en que sentía que mi cabeza era como una pista de aterrizaje con asimetrías notorias. Así que una mañana tomé mi auto y decidí buscar una barbería que supiera tratar mi cabello. Aclaro, hago parte de ese ilustre grupo de panameños con el cabello duro, pero aquí también hay cabellos duros y cabellos duros, como dice Olga Alicia, mi madre. Después de recorrer vía España desde Río Abajo hasta Bella Vista, bajé por calle 46, la que da hasta el parque Urraca y me llamó la atención una barbería situada a mi mano izquierda, justo frente a la emisora La Exitosa. Se llamaba Taranto y como quien no quiere la cosa estacioné mi auto y me dirigí hacia el local. Cuando abrí la puerta, justo en el sillón que daba hacia la puerta estaba sentado mi viejo amigo. NO se si se percató del impacto del encuentro, pero ocurrió tal cual él lo describe en la entrevista. Fue como si me hubiera encontrado con un viejo familiar. En la vida hay personas que no tienen con nosotros vínculos familiares pero que por su actividad llegan a ser parte de nuestras vidas, y sobre todo, de la vida del país. Saludos Peri.