Haití teme otro éxodo de balseros provocado por los problemas políticos y económicos del país, dijo ayer un funcionario de migración, un día después de que 288 sobrevivientes de un naufragio fueron devueltos a la miseria de la que pretendían evadirse.
Andrea Geoffroy, de 40 años, prometió volver a arriesgar su vida para huir de Haití, cuando llegó al aeropuerto de Puerto Príncipe con su hija de 10 años, la única de 5 hijos que llevaba con ella para iniciar una nueva vida en la Florida.
El barco que transportaba a las 288 personas se hundió en una tormenta la semana pasada a unos 400 kilómetros al sur de Haití.