La selección brasileña venció ayer con facilidad, por 3-0, a la de Irán, en un partido amistoso jugado en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), en el segundo encuentro del técnico Mano Menezes al frente del equipo "verde amarelo" .
El lateral Daniel Alves, en el primer tiempo, y los atacantes Alexandre Pato y Nilmar, en el período final, convirtieron los goles del equipo brasileño, que sin mayores esfuerzos superó a su rival.
El comienzo del encuentro estuvo marcado por la disposición ofensiva del equipo iraní, que comandado por el creativo Javad Nekounam y por el atacante Masoud Shojaei, ambos del Osasuna, inquietó la defensa del equipo brasileño.
No obstante, la vocación de ataque de los iraníes se fue diluyendo en la medida que Brasil tomó control en la mitad de la cancha con el rombo integrado por Lucas, Ramires y Carlos Eduardo, quienes apoyaron también la salida ofensiva de Philippe Coutinho y Robinho.
El primer gol llegó a los doce minutos, cuando, después de una falta sobre Alexandre Pato, el lateral del Barcelona, Dani Alves, en un impecable lanzamiento, dejó sin posibilidades de defensa al portero iraní Mehdi Rahmati, y abrió así el marcador.
Con el resultado a su favor, Brasil mantuvo la constante ofensiva en reiteradas llegadas de peligro de Robinho, Alexandre Pato y el propio Dani Alves.