Seis balseros cubanos protagonizaron ayer, con las cadenas de televisión transmitiendo en directo, una dramática odisea para poder llegar, nadando, a las playas de Miami Beach, a pesar de los intentos de la Guardia Costera de impedirlo.
Un inmigrante cubano logró nadar hasta una playa de Miami Beach, tras evadir las lanchas y helicópteros del Servicio de la Guardia Costera norteamericana que intentaban interceptarlo, con chorros de agua y oleajes, para evitar que llegara a tierra firme.
Al llegar a la playa, entre la avenida Collins y la calle 85, levantó los brazos en alto, mientras era aplaudido por las personas que lo esperaban. La policía lo detuvo inmediatamente.
Otros cuatro balseros que viajaban en el mismo grupo a bordo de una pequeña embarcación de madera sin motor, fueron detenidos por las autoridades estadounidenses tras una dramática persecución que fue transmitida en directo por las cadenas de televisión hispanas de Miami, Telemundo y Univisión, que interrumpieron su programación habitual para dar cuenta del suceso.
No se sabe que pasó con uno de los balseros que estaba también tratando de llegar a la playa a nado, frente a las acciones agresivas de las lanchas de la Guardia Costera, que intentaban impedir que arribase a la costa. La frágil embarcación de madera, de unos cuatro metros de eslora, fue interceptada a unos 500 metros de la playa. Ante el acoso, los seis cubanos se echaron al agua para tratar de llegar nadando a la orilla.
Bajo los acuerdos migratorios entre Cuba y Estados Unidos, los balseros cubanos que consiguen tocar tierra, pueden permanecer en este país y arreglar su situación migratoria.
Pero si son interceptados en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla, son deportados a Cuba.
El grupo de seis cubanos presuntamente salió de Caibarién, en la costa noreste de Cuba, y está integrado por jóvenes vestidos sólo con pantalones cortos que se lanzaron de la embarcación cuando fueron rodeados por barcos y helicópteros de la Guardia Costera.
Los guardacostas comenzaron a lanzarles chorros de agua desde las lanchas para evitar que pudieran continuar nadando y las imágenes de televisión mostraron incluso cómo algunos oficiales intentaron agarrar por la fuerza a los cubanos que se encontraban en el agua.
El incidente provocó de inmediato la indignación de la comunidad de exiliados cubanos, espantada por lo que estaban viendo en sus televisores y condenando la acción de la Guardia Costera.
La congresista cubano-norteamericana Ileana Ros-Lehtinen, dijo al canal 51, de Telemundo, que "sin duda estamos condenando este acto de brutalidad que está en contra de los derechos humanos y estamos pidiendo una investigación inmediata y formal".
Por su parte, el presidente de la organización "Hermanos al Rescate", José Basulto, dijo que "es trágico, increíble, insólito, en la historia de este país, un país de inmigrantes donde siempre se le abrió los brazos a las personas que en desgracia venían a este país, que sucedan estas cosas".
Los aviones de "Hermanos al Rescate" sobrevuelan las aguas del Estrecho de Florida buscando balseros cubanos.