La aventura mundialista del panameño Renán "Bam Bam" Acosta llegó a su fin ayer, cuando cayó derrotado por una amplia decisión unánime ante el monarca indonesio Chris "El Dragón" John.
La pelea, donde estaba en juego el título pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), se efectuó en el Soemantri Brodjonegoro Hall de Yakarta, Indonesia.
La puntuación de los jueces fue: 119-108, 120-109 y 120-107 a favor del invicto campeón.
El trío de colegiales para la pelea lo conformaron: Raúl Caíz, de Estados Unidos; Ferdinand Estrella, de Filipinas y Takeo Harada, de Japón.
El tercer hombre sobre el entarimado fue el inglés Derek Milham.
Según una nota de AP, el árbitro Milham descontó dos puntos en el octavo asalto por propinar golpes bajos.
La misma nota destaca que el panameño no pudo aprovechar su ventaja en alcance.
Esta fue la primera pelea de título mundial que disputa Acosta, quien tiene 24 años.
Las circunstancias del pleito eran muy difíciles para "Bam Bam" en Indonesia, quien es imbatible en su patio, aunque en muchas ocasiones los especialistas lo han visto caer.
Imágenes de la pelea muestran a "El Dragón" John como el boxeador que ubicó los golpes más sólidos, con buenas rectas de izquierda y derecha.
Acosta colocó volados de derecha buenos, pero no suficientes.
John se mantiene imbatible en 39 presentaciones, 38 victorias, 20 antes del límite y un empate.
Esta fue la sexta defensa de "El Dragón".
"Bam Bam" suma su quinta derrota, con 18 triunfos y cinco por nocaut.
El canalero estuvo acompañado de los entrenadores Francisco Arroyo y Celso Chávez.
Acosta realizó su sexta pelea fuera de fronteras, siendo su cuarta derrota.
De las últimas seis peleas realizadas por por "Bam Bam" tres son derrotas y tres son victorias, esos reveses fueron en el extranjero.
También fue la segunda pelea en Asia, las dos reyertas fueron derrotas.
SLN: En nuestra sociedad siempre ha habido tolerancia para todas las distintas corrientes y esta oportunidad no será diferente. Sin embargo lo que tenemos que asegurarnos como panameños es que ante una decisión como la que tenemos ante nosotros, la valoración que hagamos sea en función de las perspectivas reales de nuestro país, y no en función de una coyuntura que desvirtúe todas esas luchas que han llevado adelante los panameños de ayer y que llevan adelante los panameños de hoy. El Canal, la ampliación del Canal, y las perspectivas de nuestro país son sumamente positivas, especialmente en la creación de oportunidades para los panameños que hoy se sienten frustrados y marginados, y que a través del desarrollo que se está dando en nuestro país y que se dará luego y durante la ampliación del Canal, podrán ver sus esperanzas nos solamente renovadas, sino sus aspiraciones cumplidas.