Los bancos encargados de la bancarrota del grupo alemán de medios Kirch ofrecieron a los fabricantes de automóviles el 30 por ciento de las acciones de la compañía SLEC, que tiene los derechos de la Fórmula Uno, informó el martes el periódico londinense The Guardian.
El diario indicó que la oferta fue hecha a las compañías automovilísticas envueltas en la Fórmula Uno para tratar de que desechen sus planes de crear una competencia rival en el año 2008.