Como el traspaso de Ibrahimovic al Milán es cuestión de horas, el Barcelona ha lanzado su ofensiva final por el argentino, Javier Mascherano.
De hecho, el vicepresidente culé, Josep María Bertomeu, ha viajado a Liverpool para cerrar el fichaje, toda vez que el Inter se ha entrometido en la operación y se ha convertido en una amenaza.