El entrenador del Barcelona, Luis Enrique Martínez, aseguró que sus jugadores estuvieron "soberbios" en el 7-0 cosechado ayer en la ida de la semifinal de la Copa del Rey ante el Valencia.
"Me quedo con todo. Después del calendario del último mes, ver al equipo responder con esa confianza es para felicitarles y seguir felicitándoles y reconocer que son muy buenos", dijo en la rueda de prensa posterior en el Camp Nou.
En este sentido, reconoció que su equipo fue "superior" al Valencia y encontró "el ritmo de juego que necesitaba" para dejar el pase a la final casi cerrado".
"No hay otro objetivo que seguir ganando. El planteamiento de la vuelta no habría cambiado con una derrota. Debemos plantearlo para ganar y disfrutar de lo que hacemos", añadió.
En cualquier caso Luis Enrique señaló que en Mestalla saldrán a ganar y reconoció que golear de esta manera a un equipo que pasa por una situación difícil "no es agradable".
"No me gusta ver a adversarios en esta situación, pero nosotros intentamos centrarnos en el juego", explicó el preparador asturiano, quien, a pesar de haber completado un último mes de competición impoluto, aseguró que "la carne todavía está en el asador".
Preguntado por Neymar da Silva, que ayer falló su tercer penalti en lo que va de temporada, defendió al brasileño: "El fútbol es un juego de errores y solo faltaría que no pudiera fallar. Neymar sigue creciendo, es importantísimo y es un jugador vital".
Sobre la situación física de su plantilla, que deberá afrontar siete partidos en los próximo 24 días, dijo que el equipo está bien.