Ahora los de Frank Rijkaard esperan que el Valencia no gane hoy al Alavés para reeditar el título y en el caso de que los valencianistas no fallen, los azulgranas tendrán una nueva oportunidad el próximo miércoles en Vigo.
Hizo el trabajo el equipo de Frank Rijkaard en nueve minutos y después se dedicó a sestear. En su primera aproximación a puerta, Ronaldinho consiguió batir a Limia en una gran jugada colectiva del equipo y a partir de entonces, la intensidad del juego local bajó muchos enteros.
Fue en una acción por la derecha de Giuly, que dejó pasar el balón sobre Belletti. El carrilero brasileño centró y Ronaldinho empalmó tal y como venía el balón para conseguir el 1-0.
Rijkaard reservó de salida a Iniesta y ya había dejado en la grada a Edmilson, pero presentó un equipo competitivo con la idea de sumar una nueva victoria y dejar resuelto el campeonato liguero.
Sin embargo, el 1-0 tempranero influyó en el ánimo de los locales, que se dedicaron a controlar el balón lejos de la meta cadista y permitir las llegadas de los amarillos ante la falta de intensidad.
Así, el equipo andaluz vio cómo pudo empatar el partido en el minuto 11, pero el tanto de Sesma fue anulado por fuera de juego.
Ronaldinho, en lanzamiento de libre directo, obligó al portero Limia a una gran intervención en el minuto 57 y cinco minutos más tarde, Berizzo hizo falta a Van Bommel dentro del área. Etoo le pidió a Ronaldinho tirar el penalti, pero el camerunés, en su particular lucha por el pichichi, se volvió a presionar, como ya ocurrió a finales de la temporada pasada, y erró la posibilidad de liquidar el partido al minuto 62 de tiempo corrido.