El Barcelona optó por reservar de inicio al argentino Lionel Messi y al uruguayo Luis Suárez tras sus partidos de selección y lo pagó con una derrota de local, 2-1 ante el recién ascendido Alavés, ayer, horas después de que Antoine Griezmann espabilara al Atlético de Madrid en la goleada por 4-0 sobre el Celta de Vigo, y Cristiano Ronaldo impulsara el triunfo por 5-2 del Real Madrid sobre Osasuna, que catapultó a los blancos al liderato de la Liga española.
Griezmann respondió con creces a su propia arenga de hace dos semanas y aportó dos goles y una asistencia para firmar la primera victoria del Atlético en el campeonato.
Un poco más tarde, emergió también la figura de Cristiano para arrancar el tercer triunfo seguido del líder Real Madrid por 5-2 sobre Osasuna, gracias al debut en el torneo del astro portugués, quien apenas tardó seis minutos en inaugurar el marcador.