VOLVIÓ Leo Messi, volvió el mejor Ronaldinho y volvió el Barça, el campeón de liga, el defensor del título de la Champions. El equipo de Frank Rijkaard mostró su mejor fútbol en semanas para derrotar ayer con comodidad al Racing de Santander (2-0) y abrir un poco más de hueco al frente de la clasificación.
El equipo azulgrana, que se había mantenido durante semanas al frente de la clasificación a pesar de que su juego no era brillante, ofreció un gran partido y demostró que su recuperación es un hecho, gracias al aporte de sus individualidades, en especial de Ronaldinho, autor de los dos tantos del partido, y también del guardameta Víctor Valdés.
Precisamente un penal atajado por Valdés a Garay, en el minuto 25, sirvió para que el Barça reaccionara. Hasta entonces, el equipo de Rijkaard había dominado y ofrecido buenas sensaciones, pero la acción del guardameta local fue la chispa que necesitaban los azulgranas.
Belletti agarró a Juanjo, Mejuto pitó penal, Garay, un prometedor central argentino, lanzó con mucha potencia, pero Valdés relanzó a su equipo.
A partir de entonces, se vio su mejor juego. Se notó una mejoría en la circulación del balón con Márquez como mediocentro, Iniesta, Xavi, Deco y Ronaldinho lucieron especialmente y las ocasiones se sucedieron ante la meta de Calatayud.
Antes de la acción del penal, el Barça había llegado por medio de Zambrotta, en una jugada en la que no se atrevió a disparar al arco (m.13), y en un tiro libre lanzado por Ronaldinho, que el arquero cántabro detuvo en dos tiempos (m.20).
Deco e Iniesta, en una doble ocasión en el minuto 25, tuvieron cerca el gol, pero no tanto como Belletti, quien sólo pudo tocar con la puntera una gran asistencia de Deco (m.29).
Iniesta, desequilibrado por Calatayud, no pudo concretar en una acción peligrosa (m.33). El Racing todavía sufrió en una jugada de Saviola (m.35), en otra de Deco, reclamada como penal por una acción de Vitolo (m.42), y especialmente en una última acción también del talentoso Iniesta.
Tras una jugada de un recuperado Ronaldinho, el balón llegó a Xavi, quien sirvió a Iniesta y el centrocampista, solo ante Calatayud, remató al poste en la última acción de un primer tiempo en el que al Barça sólo le faltó el gol.
Y esa inercia se confirmó en el minuto 51. Ronaldinho ejecutó a la perfección una falta que habían cometido sobre sí mismo. El brasileño superó la barrera en un lanzamiento perfecto y el balón se alojó en la red. Era su 14º tanto en Liga, el quinto logrado de tiro libre.
Barcelona reencontró el fútbol que perdió
Poco a poco los azulgranas fueron arrinconando al equipo de Miguel Ángel Portugal.