El británico Jenson Button fue segundo para BAR, por delante del McLaren de Kimi Raikkonen.
Fue la segunda victoria consecutiva de Barrichello, y la novena de una carrera pasada en su mayor parte a la sombra de Schumacher.
El brasileño deleitó a los espectadores en el debut de China en la Fórmula Uno en su resplandeciente circuito de 325 millones de dólares de Shanghai.
La carrera del brasileño, desde la "pole position"" hasta la bandera de llegada ante 160.000 espectadores, no pudo ser más diferente a la desventurada tarde de su compañero Schumacher.
El alemán, tras ganar su séptimo título el mes pasado, finalizó duodécimo.
Tras hacer la peor ronda clasificatoria de su carrera el sábado y salir desde el fondo, el ganador de 12 de las 13 primeras carreras tuvo un toque con el Jaguar de Christian Klien en la vuelta número 12.
Un trompo tres vueltas más tarde le hizo perder un puesto, del undécimo al duodécimo, y su frustración se vio agravada por un pinchazo a 20 vueltas del final. El español Fernando Alonso, de Renault, llegó cuarto por delante del colombiano Juan Pablo Montoya de Williams y del japonés Takuma Sato, que fue sexto en su bólido BAR.
Cuatro mecánicos de la escudería británica Williams-BMW resultaron heridos ayer cuando acudían al circuito de Shangai, al volcar la furgoneta que les trasladaba al mismo.
El piloto colombiano Juan Pablo Montoya se quejó que la escudería Williams demostró favoritismo por el alemán Ralf Schumacher durante el Gran Premio de China.
Fernando Alonso (Renault), que finalizó en cuarta posición en el Gran Premio de China, declaró al final de la carrera, que el resultado era un regalo que se llevaba debajo del brazo.
Schumacher, quien suma 82 victorias, incluidas 12 en esta temporada, tuvo un fin de semana para el olvido. Falló en las clasificaciones y quedó de número 12. ayer.