El italiano Iván Basso remató el buen trabajo de sus compañeros del equipo Liquigas y se adjudicó la decimoquinta etapa del Giro, que unió la ciudad de Mestre con el alto de Zoncolan, de 222 kilómetros, y el español David Arroyo (Caisse dEpargne) conservó la camiseta de líder.
Basso, vencedor del Giro en el año 2006, dio un golpe de mano en la considerada etapa reina, se acercó un poco más al líder y, al mismo tiempo, ganó su primer envite importante al español Carlos sastre, el australiano Cadel Evans y el kazako Alexandre Vinokourov.
La segunda posición en la etapa fue para el campeón del mundo, Evans (BMC), a 1:19 minutos, y tercero fue el italiano Michele Scarponi a 1:31 minutos.