Detroit y San Francisco se citan por primera vez en una Serie Mundial, una batalla de franquicias históricas, que comenzará hoy a las 7:00 p.m., hora de Panamá.
Los Tigres son un equipo que intenta ganar su primer campeonato desde 1984. Mientras los Gigantes, tras remontar déficits 2-0 y 3-1 en las rondas previas de los “playoffs”, van por su segunda corona en tres años.

Con 88 victorias en la campaña regular, Detroit tuvo la marca más floja de los cinco equipos que se clasificaron a la postemporada en la Americana. Tuvo que emplearse a fondo para ganar el título de la División Central, viniendo de atrás en pleno mes de septiembre.
Bajo la batuta de Jim Leyland, el gruñón “manager” de 67 años, los Tigres finalmente cuajaron en el momento perfecto con los bates de Cabrera y Prince Fielder y una rotación comandada por Verlander, que junto con Doug Fister, Aníbal Sánchez y Max Scherzer domaron por completo a los Yanquis de Nueva York rumbo a una barrida en la serie de campeonato. La efectividad del cuarteto en estos “playoffs” es de 1.02.
“Estoy al tanto de la clase de equipo que es”, dijo el piloto de los Gigantes, Bruce Bochy sobre los Tigres. “Sabemos bastante del tipo (Verlander) que vamos a enfrentar en el primer juego y los demás lanzadores que tienen. Barrieron a los Yanquis y eso te dice la calidad que tienen”, agregó.
Mucho ha cambiado con respecto al plantel de los Gigantes que hace dos años se proclamó campeón, el que estaba repleto de peloteros que habían sido descartados por otros.
Casi intacto está el núcleo de “pitchers” abridores con Cain, Tim Lincecum y Madison Bumgarner. Pero Edgar Rentería -el más valioso de la Serie Mundial que ganaron en cinco juegos ante los Rangers de Texas-, Cody Ross, Juan Uribe, Mike Fontenot, Andrés Torres y Pat Burrell, entre varios, ya no están. El cerrador Brian Wilson quedó descartado este año tras operarse el codo.
Sobreviven tres jugadores de posición. Uno de ellos es el receptor Buster Posey, favorito para llevarse el premio al más valioso de la Nacional. Los otros son Sandoval y Aubrey Huff. El antesalista Sandoval casi ni actuó en esta temporada al ser relegado a la banca por mal desempeño, mientras el inicialista Huff sale esporádicamente como un bateador emergente.
La historia entre ambos es casi nula, con apenas 12 enfrentamientos desde que en 1997 se empezaron a disputar los partidos interligas.