La figura del jardinero Barry Bonds, de los Gigantes de San Francisco, vivió como el resto de la nación la tragedia y el dolor que han dejado los atentados terroristas del pasado martes y por primera vez admitió en público que su lucha por establecer una nueva marca de jonrones ya no era importante. Bonds, con aspecto sombrío y apesadumbrado, dijo sentirse conmocionado por los ataques contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
"Hablar ahora de mi carrera por conseguir batir la marca de Mark McGwire es algo completamente irrelevante y sin sentido, porque todo el país tiene otras prioridades que son mucho más importantes y trascendentales ya que se trata de nuestro futuro como personas civilizadas y libres", declaró Bonds.
El jardinero de los Gigantes, que llegó a Houston con 63 jonrones para disputar una serie de tres partidos con los Astros, dijo que los aplazamientos de la competición y la posibilidad de no completar todo el calendario de liga, no le generaban ningún problema. "El aplazamiento y cambio de calendario de competición es algo completamente secundario, lo mismo que sucede con los 63 cuadrangulares que he conseguido hasta ahora", comentó Bonds.
El jardinero de los Gigantes dijo que la competición volvería a reiniciarse mientras que su gran preocupación y sentir era por las personas que habían perdido la vida en los ataques terroristas y por todos sus familiares.
"Me siento muy mal por todo lo que ha sucedido, especialmente porque creo que no es justo", subrayó Bonds. "Fue algo terrible el poner la televisión y ver las imágenes de destrucción que se dieron en Nueva York y Washington".
Bonds, como el resto de los profesionales de las Grandes Ligas, apoyó desde el principio la cancelación de la competición, y la nueva reprogramación del calendario, que le va a permitir completar los 162 partidos de la temporada regular.