Gabriel Batistuta, tras una década sin alcanzar el título con Fiorentina, finalmente lo logró el domingo en su primera campaña con Roma, convirtiendo el gol que selló el "scudetto".
"Es un sueño sentirse campeón", exclamó el artillero argentino, que marcó a los 78 minutos el tercer gol en la victoria 3-1 de Roma sobre Parma. "Son momentos indescriptibles que no se pueden expresar en palabras.Se sienten y nada más", señaló el Batigol a la cadena de televisión RAI-1.
"Me siento muy feliz, además busqué el gol sin una pausa porque quería sumarme a la fiesta del triunfo que me permitía consagrarme campeón.En un momento dado no tenía más energías, me explotaba la cabeza y el corazón latía a mil", reconoció Batistuta.
Una espectacular concurrencia colmó el Estadio Olímpico de Roma, unos 75.000 espectadores y una taquilla de casi dos millones de dólares para presenciar la conquista del conjunto capitalino. "Ellos (los aficionados) se merecían este título de campeón que estamos celebrando ahora", enfatizó Batistuta.
Roma conquistó su tercer título tras una espera 18 años.Los anteriores fueron conseguidos en las campañas de 1982-1983) y 1941-1942.
Batistuta, con 20 tantos en su haber, ocupó la cuarta posición en la tabla de los cañoneros de la liga y fue decisivo en el choque Roma-Parma en la trigésimo cuarta y última jornada del campeonato.
A sus 32 años, Batistuta enfrentó el último escollo en su ilusión de conquistar por primera vez el título de campeón en diez años que lleva jugando en Italia donde lleva marcados 172 goles en 271 partidos de primera división entre Fiorentina y Roma.
Además, Batistuta es el máximo goleador extranjero en actividad por delante de su connacional Abel Balbo, que anotó 117 en 252 partidos entre Udinese, Roma, Parma, Fiorentina y Roma, y del uruguayo Daniel Fonseca con 83 goles en 215 partidos entre Cagliari, Napoli, Roma y Juventus.