Bayern Múnich afronta como un trámite el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, ya que, salvo catástrofe, tiene asegurada su presencia en cuartos tras ganar por 5-0 en Lisboa, mientras que el Sporting pretende lavar su imagen maltrecha por dicho resultado.
El conjunto bávaro acude a este encuentro con tranquilidad, lo que no ha sido la tónica habitual esta temporada. En la Bundesliga el cuadro de Jurgen Klinsmann se sacudió la crisis por la que atravesaba goleando por 5-1 al Hannover 96 y tiene otra vez el liderato en la mira, y en el torneo continental dejó sentenciada la eliminatoria en el Alvalade.
Por tanto, la pregunta para el duelo de hoy es hasta dónde Klinsmann aprovechará la situación para darle descanso a algunos jugadores y para hacer algún experimento.