E l etíope Kenenisa Bekele logró, después de perseguirlo durante cuatro años, el doblete de fondo al batir en 5.000 metros, con una marca de 12:57.82, nuevo récord olímpico, a la formación keniana encabezada por Eliud Kipchoge y Edwin Soi, que le acompañaron en el podio.
La sorpresa de la penúltima jornada llegó en la final femenina de altura. La belga Tia Hellebaut, campeona de Europa, elevó su marca personal a 2,05 metros saltando a la primera y obligó a la gran favorita, la croata Blanka Vlasic, que había necesitado dos intentos, a superar los 2,07, altura que se le resistió.
Diez días después de revalidar su corona olímpica de 10.000, Bekele supo exprimir las fuerzas de su hermano Tariku y del otro etíope, Abreham Cherkos, para poner un ritmo duro a una carrera que remató en la última vuelta con maestría.
Plusmarquista mundial de 5.000 y 10.000 metros, Bekele perseguía un doblete de fondo que se le había resistido. Lo intentó sin éxito en Los Mundiales de París 2003, donde ganó en diez y fue tercero en cinco, y volvió a intentarlo en los Juegos de Atenas 2004, donde obtuvo el oro en 10.000, pero fue segundo en 5.000.
Más apremiado que Bekele estaba el estadounidense de origen keniano Bernard Lagat tras su fracaso en 1.500, en cuya final ni siquiera estuvo. Los 5.000, distancia en la que también es campeón del mundo, le ofrecían la oportunidad de redimirse, pero volvió a fracasar.
La final mundialista de Osaka 2007 discurrió a ritmo lento y permitió a Lagat sacar su terrible latigazo en la recta final. La experiencia no cayó en el olvido para los etíopes, que endurecieron la prueba desde la salida.
Kenenisa se puso delante ya en la segunda vuelta. Pasó el primer mil en 2:45.49 y le relevó su hermano Tariku. El grupo seguía estirado, pero compacto al ritmo marcado por los etíopes. Lagat marchaba arropado en el grupo y los dos españoles a cola. El tercer kilómetro se pasó en 8:00.85, un ritmo inaguantable para los dos españoles.