Mike Matheny, el actual mánager de los Cardenales de San Luis, conoce a Carlos Beltrán desde la época en que ambos fueron compañeros de equipo con los Lobos de Arecibo del béisbol invernal de Puerto Rico.
Beltrán apenas había cumplido la mayoría de edad en ese año 1995 y desde entonces Matheny se maravilló con la manera tan sobria con la que el puertorriqueño ya se desenvolvía.
En esta, su cuarta postemporada, la discusión sobre el jardinero y bateador ambidiestro de 36 años, nuevamente se centra en encontrar un razonamiento sobre su superlativo rendimiento durante octubre.
La última gesta de Beltrán fue cargarse a los Cardenales sobre sus hombros para conducirles a la victoria 3-2, en el primer juego de la serie de campeonato de la Liga Nacional, al remolcar las tres carreras del juego.
Con nueve series y cumplidos 40 juegos de postemporada antes del sábado, Beltrán registra 16 jonrones, 12 dobles, 34 carreras remolcadas, 42 anotadas y 11 robos actuando para los Astros, Mets y Cardenales.