El Benfica, líder del campeonato luso, recibe mañana al Olhanense, antepenúltimo, y puede proclamarse campeón a tres jornadas para el final si gana su partido y el Braga, segundo a seis puntos, pincha el domingo ante el Naval.
Los encarnados tan solo necesitan sumar cuatro puntos hasta la conclusión de la Liga y entre su afición ya se vive un ambiente de euforia.