El mexicano Ignacio Beristáin asegura que la imposición de la disciplina es uno de los varios secretos que lo han hecho estar en la esquina de más de 20 campeones mundiales de boxeo a lo largo de sus 33 años como entrenador.
Por sus manos y por su gimnasio Romanza, han pasado estrellas del pugilismo mundial como Óscar de la Hoya, Juan Manuel Márquez, Daniel Zaragoza y Abner Mares, entre otros.
Beristáin, al que muchos califican como el último “gran mánager de del boxeo mexicano”, es el único entrenador de este país en el Salón de la Fama del Boxeo Internacional, que tiene su sede en Canastota, Nueva York, tras haber sido entronizado en junio de 2011 al lado de Mike Tyson y Julio César Chávez.
“La disciplina es férrea. La disciplina no se estira y se encoge, los muchachos tienen que trabajar y nuestro trabajo es hacer que entiendan que ese es el único camino que los lleva al éxito”, dice Beristáin.
“El secreto está en imponer la disciplina; aquí hemos tenido campeones del mundo que se han portado mal y les hemos pedido que se vayan a otro sitio”, dijo.
“Todas han sido experiencias diferentes y todas me han dejado algo”, apunta Beristáin, quien asegura que es difícil trabajar con él porque muchos boxeadores no toleran sus reglas .
“No soportan la disciplina que aquí se impone y buscan otros senderos, pero el que lo entiende, el que sabe que para poder llegar lejos necesariamente debe tener disciplina, se queda", cuenta.