El entrenador del club argentino de fútbol Boca Juniors, Carlos Bianchi, lamentó ayer los graves incidentes que ocurrieron en el último superclásico con River Plate.
"Con todas las cosas que pasan en Argentina todos los días, por una simple bandera no se puede crear un problema que afortunadamente salió barato (...) la cosa podría haber sido mucho más grave y entonces se tendría que haber lamentado la estupidez humana", dijo Bianchi en una conferencia de prensa.
El partido que Boca y River disputaban el domingo en la ciudad balnearia de Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires, tuvo que suspenderse a los 20 minutos, cuando un grupo de simpatizantes "millonarios" se enfrentó con la policía.
El resultado de los choques, que comenzaron, cuando la policía intentó retirar una bandera que excedía el tamaño permitido, fue de 15 simpatizantes y 11 policías heridos.