La provincia de Chiriquí está de fiesta y, no es para menos, ya que su equipo juvenil de béisbol conquistó la corona del XLII Campeonato Nacional de esa categoría.
Tras los sinsabores que los fanáticos chiricanos vivieron en el 2010, luego de su eliminación en la serie de cuatro, esa provincia tenía un objetivo claro, ganar el campeonato.
Recuerdo que al finalizar el quinto partido de la serie final ante Herrera en el Estadio Rod Carew, el asistente de elenco campeón Néstor Mendoza mencionó que el grupo tuvo casi cinco meses de preparación. Lo que indica que hubo una planificación con ese equipo, que se cumplió a pesar de que el 2010 fue un año de elecciones en las ligas provinciales y en la directiva de la Federación Panameña de Béisbol.
Eso, sumado al apoyo de la dirigencia provincial chiricana y de sus fanáticos, Chiriquí disfruta de su cuarto campeonato juvenil en los últimos cinco años.
La presencia de Alberto Macré como director también fue fundamental para el éxito chiricano. Su experiencia como estratega y el respeto que le inspira a sus pupilos fueron vitales para la conquista del título nacional juvenil.
También hay que reconocer el buen desempeño de todos los jugadores que, pusieron su granito de arena para alcanzar esa meta.
Los últimos días han sido de ensueño para el “Valle de la Luna”. Sus equipos infantil, preinfantil y juvenil son campeones nacionales.
¿Qué más vendrá para el béisbol chiricano? Con el tiempo lo sabremos.