Federico Alais, un experto argentino en biotecnología, ha estado recientemente en Panamá, como parte de una gira por Centroamérica, patrocinada por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Y aunque pareciera, no se trataba de una promoción de de la biotecnología como tal sino, eso sí, de promocionar un debate franco y abierto sobre el tema.
¿Por qué? Por el papel que esa materia ha venido desempeñando en los últimos diez años en los países donde se ha puesto en marcha, y pese a lo cual pareciera existir aun algunos prejuicios que vencer.
La biotecnología -dijo- es una tecnología nueva con diez años de utilización. Es parte de una evolución del manejo del hombre de las variedades que existen en el campo y del mejoramiento genético que viene realizando el agricultor desde los comienzos de la historia. El hombre viene seleccionando semilla, cruzándola con aquellas que tiene interés para desarrollar más y mejores alimentos. Esa evolución que parte de hace miles de años con respecto al presente. Hace 10 años apareció una tecnología que permite direccionar y ser mucho más específico con la selección. Que permite seleccionar uno o dos genes dentro de una semilla, y cruzarlos para obtener una característica de interés para el agricultor.
Semblanzas: ¿Cuál es el propósito de su visita a Centroamérica y Panamá?
FA: Yo vengo de Argentina, trabajé muchos años en el gobierno y el objetivo no fue promocionar esta tecnología, yo me equivocaría si viniese a promocionar algo, no es mi interés, ni mi función. Lo que vengo a hacer es a tratar de promover un debate claro, basado en ciencia, que tratemos de dejar de lado los prejuicios, las creencias y vayamos a lo que realmente pasa hoy en el campo.
Semblanzas: ¿Y qué es lo que pasa?
FA: Hay cien millones de hectáreas hoy con cultivos genéticamente modificados. Imagínese que pasen a formar parte de las dietas de una gran mayoría de la población. Entonces a saber qué es lo que está pasando, y un poco de fondo la idea de esta visita es promover que los países que quizá se han tomado más tiempo para tomar las decisiones, piensen en la biotecnología, que se reúnan, que formen comité, que llamen a las ONG, a las universidades, a las empresas y que piensen estratégicamente en la biotecnología.
Semblanzas: ¿Cuál ha sido la experiencia argentina o en otros puntos del planeta?
FA: En el caso de Argentina fue una herramienta fundamental para salir de la crisis. Antes de la introducción de la biotecnología Argentina producía entre 50 y 55 millones de toneladas de granos. Hoy produce 100 millones. ¿Podríamos hacer eso con la tecnología anterior? Podíamos, pero degradando el ambiente, tirando abajo las ciudades, con un costo enorme. Hoy lo hicimos sin provocarle daños mayores al ambiente. Argentina tiene hoy una empresa de capital nacional que se llama Biosidus, que modificó genéticamente una vaca, para producir hormonas de crecimiento humano a través de la leche. Esto es un proceso totalmente revolucionario, fantástico, que permite reducir costo, optimizar y hacer un producto más limpio y mucho más productivo. Argentina con 10 ó 15 de estas vacas podrá satisfacer la demanda mundial de esta hormona mucho más competitiva. Preguntas qué beneficios, que posibilidades hay, eso depende de cada país, de la visión que tenga cada país, cada empresa, y para ello es necesario romper prejuicios, generar debate basados en ciencia.
Semblanzas: ¿Pero y los temores, las posibilidades de que algo salga mal?
FA: En el contexto de la biotecnología de hace diez años que surgió en Argentina y en varios países del mundo se desarrollaron los marcos de bioseguridad, se capacitó a la gente y a los científicos involucrados en esos marcos nacionales de seguridad para que realizaran las evaluaciones y el resultado de eso fue que tenemos semillas hoy disponibles en 22 países, que utilizan semillas genéticamente modificadas, no solo países del continente americano como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, México, Estados Unidos, sino Sudáfrica, Australia, Filipinas, Japón, China, India, y también países europeos, España, Francia, Portugal, Alemania, República Checa.
Semblanzas: ¿Y los beneficios?
FA: Lo de fondo es que estas semillas han traído características muy beneficiosas para el agricultor y han servido para controlar plagas, malezas y desarrollar una agricultura más sustentable, ya que con la utilización de esas semillas en combinación contra prácticas agrícolas como la siembra directa permite mejorar los suelos y hacer un uso más racional de los suelos, de los agroquímicos y de los recursos hídricos y de recursos orgánicos de la tierra. Esta fue la experiencia y es bueno que sepan que en estos diez años no ha habido evidencia de un daño a la salud humana.
Semblanzas: ¿Pero hay riesgos? ¿Cómo controlarlos?
FA: Toda actividad humana tiene riesgos, toda modificación genética trae riesgos sea esta con biotecnología moderna o con la tradicional. ¿De qué manera se controla ese riesgo?, a través de un marco nacional de bioseguridad. A través de una evaluación, y estas evaluaciones duran años, llevan mucho tiempo y mucha información, y es la manera que tienen hoy los países y la ciencia para prevenir efectos adversos o no intencionados. Para mitigar esos riesgos que están intrínsecos en cualquiera actividad humana, la forma en cómo se han desarrollado los países es través de la ciencia del conocimiento y a través del desarrollo de marcos de bioseguridad, sólidos y basados en la ciencia.
JMA: Si algo no funciona en el modelo económico de este país es sencillamente porque no tenemos el modelo correcto. Tenemos un modelo capitalista y reitero, este país seguirá siendo un país de mercados capitalistas, pero el modelo capitalista venció a su enemigo histórico, el comunismo, porque tenía frenos y contrapesos. El consumidor era el rey del mundo capitalista, los oligopolios se castigaban. En Panamá, sin embargo, tenemos oligopolios evidentes y el consumidor está a merced de esos oligopolios.
Semblanzas: ¿Entonces es un problema de sistema?
JMA: Siento que hay que hacer rectificaciones pero hay que tener valentía para hacerlo.
Semblanzas: ¿En qué aspectos concretos?
JMA: Tenemos que decir abiertamente que hay sectores de la economía en los que hay manipulación, no hay competencia. Hay sectores de la economía que sencillamente priorizan un estado de resultados sobre el bienestar de la ciudadanía y yo creo que los capitalistas, los inversionistas, tienen derecho a un retorno, de hacer dinero en su inversión, pero también los ciudadanos tienen derecho a un servicio público de calidad, eficiente y competitivo.
Semblanzas: ¿Debe intervenir el estado, con qué formulas?
JMA: Un ejemplo, no puede ser que en el sector eléctrico no se compita. ¿Por qué el mercado de las telecomunicaciones ha funcionado? Porque hay competencia, porque aquí las multinacionales han entendido que la competitividad en ese sector incrementa los márgenes. Nuestro país debe hablar respetuosamente con los inversionistas, plantearles las necesidades del país para que se hagan las rectificaciones y si esas rectificaciones no se dan, entonces tocará al gobierno de turno discutir sobre la viabilidad jurídica y financiera de recomprar los sectores estratégicos que de alguna manera u otra no permiten el desarrollo del país. Y no estoy planteando un imposible, eso está recogido en la Constitución y en instrumentos internacionales: la declaración permanente de soberanía sobre los recursos naturales y económicos de los países de la ONU y los estatutos de los derechos y organizaciones de la ONU.
Semblanzas: Es ese un planteamiento para abaratar el costo de la energía.
JMA: Por supuesto, pero no solo para el público, sino para lo comercial. Cómo vamos a competir con un TLC con Estados Unidos, si la energía es prácticamente el doble de la de Estados Unidos. Yo creo que amerita un diálogo, una discusión con las empresas de distribución eléctrica corporatizadas, para tratar de buscar una solución, y no pongo como primera opción recomprar.
Semblanzas: sino como una medida final...
JMA: Sí, estoy proponiendo una conversación seria y responsable para buscar formas de que el pueblo tenga energía más barata. Si al final estamos subsidiando, entonces estamos subsidiando el bolsillo de los inversionistas privados, si vamos a seguir subsidiando eternamente mejor vamos a comprar y no subsidiamos.
Semblanzas: ¿Es usted partidario del consenso con la oposición?
JMA: En los grandes temas por supuesto. Yo te quiero decir una cosa, un gobierno o un partido al que eligen para dirigir los destinos de un país, ya sea con un discurso de derecha o un discurso de izquierda, cuando enfrenta un problema tiene que buscar la mejor solución y la mejor solución es una. Ese gobierno no tiene que temer a aplicar esa solución, ya sea que siendo de izquierda la solución sea de derecha o al revés, que siendo de derecha, la solución sea de izquierda. Yo creo que encasillar a los políticos en un pragmatismo hoy en día no aplica.
Semblanzas: ¿Existe una corriente encabezada por Javier Martínez Acha?
JMA: Una corriente a la cual pertenecen muchos compañeros y compañeras y que yo estoy tratando de promover.
Semblanzas: Aun cuando el país tiene un futuro económico promisorio, las cosas que han pasado, el Estado hoy es más fuerte, las reformas de fiscalización han hecho del Estado panameño un estado mucho más consistente, hay quienes tanto de oposición como del gobierno persisten en las viejas rencillas. El último cuarto del siglo XX panameño fue bastante dramático, y llegó a su parte mas saturada con una invasión de 1989. Frente a eso hay quienes han dicho que el país no puede seguir siendo prisionero de su pasado. ¿Usted comparte esa tesis?
JMA: Lo que ocurrió en el pasado nos debe servir para evitar los errores del futuro y en mi opinión este país por supuesto que tiene episodios en su historia en los que todavía no se dice la última palabra. Un ejemplo es el 20 de diciembre. Yo no entiendo que como país, luego de 17 anos, Panamá no tenga una posición formal sobre esa fecha. Yo siento que los políticos debemos sentarnos a reflexionar y establecer que ese día no es ni día de reflexión nacional, ni para que cada uno lo sienta como desee; ese es un día que el calendario histórico de este país debe establecer con una fecha de duelo nacional.
Biotecnologa Revolución en el sector agrcola
“….se desarrollaron los marcos de bioseguridad, se capacitó a la gente y a los científicos involucrados en esos marcos nacionales de seguridad para que realizaran las evaluaciones y el resultado de eso fue que tenemos semillas hoy disponible en 22 países, que utilizan semillas genéticamente modificadas, no solo de países del continente americano como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, México, Estados Unidos, sino Sudáfrica, Australia, Filipinas, Japón, China, India, y también países europeos, España, Francia, Portugal, Alemania, República Checa".