Tigres retomó la solidez y la contundencia, y en el momento clave sacó un triunfo por 2-0 sobre Pumas para ponerse a tiro de piedra de amarrar su salvación.
Tigres sufrió al verse dominado en el primer tiempo, pero a base de entrega remontó futbolísticamente hasta clavar dos tantos que significaron la diferencia y que hicieron explotar el Volcán, 15 días atrás enmudecido con la derrota ante Puebla.
El reflejo del triunfo: la anotación de Blas Pérez a 11 minutos del final, que peleó con fiereza un balón insignificante y clavó el 2-0 para asegurar el marcador y los tres puntos en casa.
Antes, Gastón Fernández había aprovechado un balón peinado del propio panameño para clavar el 1-0 al minuto 71, gol que pareció hasta cierto punto injusto por la buena labor que hacían los visitantes.
La victoria para Tigres no se dio sin una cuota de sufrimiento. A cientos de kilómetros, Veracruz estaba goleando al América, y hacía temer en una cercanía en el tema del promedio, prioridad de esta campaña.
Pero ahora la situación le sonríe al equipo de Lapuente, al mantenerse siete puntos arriba del Veracruz, cuando quedan 15 en disputa.