El Boca Juniors está dispuesto a romper el domingo la racha de cinco años sin victorias en el estadio "Monumental" del River Plate, en el "súper clásico" de la décimo cuarta jornada del torneo Apertura del fútbol argentino.
El futuro inmediato del Boca Juniors depende de una victoria, ya que está a tres puntos de distancia de su rival y a ocho del líder de la clasificación, el Independiente, por lo que una derrota le sacaría de circulación en el torneo y le obligaría a jugar sólo para cumplir con el calendario las últimas cinco jornadas.
Los cinco años de sequía boquense en el "Monumental" se cumplen hoy, viernes, pero al River no le ha ido mucho mejor en su feudo ante el Boca, ya que en ese período sólo logró una victoria.
Las esperanzas de los Serafines crecieron en el sexto, cuando el puertorriqueño Bengie Molina abrió con sencillo y el mexicano Benji Gil siguió con un doble. Molina anotó por una roleta de David Eckstein, pero Gil se quedó esperando remolque, luego que Darin Erstad murió en rola fácil al pitcher.
Con dos outs y Gil todavía en tercera, el dominicano Félix Rodríguez entró a relevar y sus tres primeros lanzamientos fueron bola. Tim Salmon, sin embargo, le bateó al cuarto ofrecimiento y fue puesto fuera en una roleta a la antesala.
Pero la respuesta de los Gigantes no se hizo esperar y en la baja del sexto Kent -quien no había tenido buena suerte en la madera hasta ahora- disparó el primero de sus dos jonrones, depositando la pelota en las tribunas del izquierdo para poner el marcador 8-4.
San Francisco sentenció la victoria con un ramillete de cuatro anotaciones en el séptimo, en el que Lofton sonó un doble productor de dos y Kent pegó su segundo cuadrangular de la noche, otra vez con Rich Aurilia en circulación. Con el partido definido, los Gigantes anotaron cuatro más para el trámite en el octavo, con Aurilia impulsando tres con un jonrón.