Un empate en casa ante un Vasco da Gama herido en su orgullo y sin Romario le bastará al actual monarca continental Boca Juniors para avanzar hoy miércoles a las semifinales de la Copa Libertadores.
Para seguir en carrera, Vasco deberá salir airoso en el estadio "La Bombonera", donde Boca es casi imbatible.
Ello se debe a que Boca ganó 1-0 el partido de ida en Río de Janeiro la semana pasada.
Vasco echará nuevamente de menos a su formidable goleador Romario, que sigue lesionado, y sus propios jugadores admitieron que su ánimo no es el mejor porque el domingo perdieron la final del campeonato carioca 3-1 ante Flamengo, su tradicional rival.
"Trataré de ganarle a Boca, pero no voy a poder olvidar lo que pasó con Flamengo", dijo el volante Pedrinho a su llegada a Buenos Aires la noche del lunes.
Pero los problemas de Vasco, más que tranquilidad generan bastante preocupación en Boca, que teme que se despierte como "león herido".