El gerente de la novena de Bocas del Toro, Arthur Sanguillén, salió a la defensa de su equipo y dejó claro que jamás compraron a ningún jugador de Chiriquí.
La polémica se dio después de que se conocieran rumores de una supuesta compra de jugadores en la serie final del torneo de béisbol mayor y que directivos del equipo campeón almorzaban con peloteros de la novena rival.
“Nunca comimos con ningún jugador de Chiriquí, además el único directivo del equipo que estaba con el equipo en la ciudad era yo”, dijo Sanguillén, quien instó a Chiriquí a aceptar la derrota.
“Chiriquí tiene que aceptar que Bocas del Toro ganó. Para ser campeón hay que ganarle a los mejores”, agregó Sanguillén, quien cree que esos comentarios solo buscan desprestigiar al equipo.