Usain Bolt rara vez se queja de que algo ocurra demasiado rápido. La final de los 100 metros disputada el domingo fue la excepción.
La final se realizó menos de una hora después de la semifinal, y Bolt consideró que eso le impidió estar en su mejor forma para disputar el oro en la prueba reina del atletismo en los Juegos Olímpicos.
De todos modos, Bolt conquistó su tercer oro consecutivo en la prueba, un logro sin precedente. Pero sus comentarios posteriores no ocultaron su descontento.
"No sé quién decidió eso", dijo el velocista. "Fue algo verdaderamente estúpido. Por eso la carrera fue lenta. No hay forma en que puedas correr y volver a hacerlo tan pronto con buenos tiempos".
La decisión se tomó pensando más en la audiencia televisiva que en los atletas. En el pasado reciente, los competidores en los 100 metros han tenido más de dos horas de pausa entre la semifinal y la final.
"Es la primera vez que he tenido que correr a la zona de calentamiento y prepararme de inmediato para la final", dijo Bolt.
Añadió: ""Yo pensaba, probablemente pueda hacer un gran tiempo", relató. Para sus estándares, ese buen tiempo rondaría el récord mundial (9.58).