Barry Bonds debutó por todo lo alto y largo en Series Mundiales, y con jonrón en su primer turno al bate encendió la chispa que permitió a los Gigantes de San Francisco ganar este sábado a los Anaheim Angels, con pizarra de 4x3, el partido inicial del clásico octubrino.
La victoria de San Francisco tiene doble trascendencia. Al ganar uno de los dos partidos programados para el Edison Field de Anaheim le asegura, cuando menos, viajar de regreso a casa con el compromiso empatado 1-1, si perdiera y con tres choques por jugar en el Pacific Bell Park.
El otro factor es histórico, pero de igual peso sicológico. El equipo que ha ganado el primer juego de la Serie, ha conquistado 57 de los 98 "Clásicos de Otoño" realizados hasta la fecha.
"Esta es la tercera vez en la postemporada que perdemos el primer juego de una serie, pero hemos sabido reaccionar y ganar los restantes juegos. Todavía tenemos seis partidos por delante para conseguir las cuatro victorias que nos den el título", dijo un optimista mentor angelino, Mike Scioscia.
La primera carrera del desafío sobrevino en el segundo episodio por descomunal jonrón de Barry Bonds por la banda derecha, un batazo que recorrió 418 pies y se metió en la primera sección del graderío Bonds conectó el hit de apertura del Clásico 2002.
y se convirtió en el vigesimosexto jugador en dar cuadrangular en su primera vez al bate en un Clásico de Otoño. El jonronero "franciscano" estaba tan seguro de su batazo, que se quedó en el plato contemplando el recorrido de la esférica blanca, su quinto vuelacercas de la postemporada. Un out después, con otro bambinazo de cuatro esquinas, el jardinero Reggie Sanders acalló la inmensa mayoría de las 44.603 gargantas locales.
En el cierre de ese capítulo Troy Glaus provocó el desborde los 11.000 galones de agua que despeña la cascada artificial ubicada detrás de la cerca del jardín central del Edison Field, cada vez que un "angelito" batea un jonrón.
Con un batazo inmenso ante el abridor Jason Schmidt, en su primer turno al bate en Series Mundiales, Glaus devolvió la alegría a sus parciales y acercó a los Angels 2x1. Por primera vez en las 98 Series Mundiales celebradas desde 1902, los tres primeros imparables de un partido fueron jonrones.
Después de los "bombazos", Schmidt y el abridor de Anaheim, Jarrod Washburn, se trenzaron en un duelo a ceros, matizado por algunas buenas jugadas de su defensa. En el sexto inning Washburn se aflojó, y luego de sacar los dos primeros outs, toleró sencillo de Sanders.
Bonds debuta por todo lo alto
En el sexto inning Washburn se aflojó, y luego de sacar los dos primeros outs, toleró sencillo de Sanders.