Barry Bonds volvió a ser ayer el centro de atención y no fue por sus jonrones, sino porque se declaró inocente de los cargos federales de perjurio y obstrucción a la justicia en la investigación sobre el consumo de esteroides.
Bonds tuvo que presentarse ante la juez Susan Illston para que escuchase la lectura de los cuatro cargos en su contra, Bonds, acompañado por un millonario equipo de abogados para luego declararse "no culpable". Tras cuatro años de trabajo para conocer si Bonds había mentido bajo juramento a un jurado federal que investigaba el uso de esteroides, el pasado 15 de noviembre se le instruyó de los cargos. El líder de jonrones de todos los tiempos se enfrenta de nuevo a las sospechas de haber consumido esteroides y otro tipo de substancias prohibidas dentro del mundo del deporte profesional, con el agravante de haberlo negado ante un jurado federal. Si al final del proceso legal, Bonds es encontrado culpable, podría pagar 2 años de prisión.