Bradley, quien había considerado renovar contrato para seguir con los Padres de San Diego, puede desempeñarse en los jardines o como bateador designado con los Rangers. Su trato incluye varios bonos por desempeño.
El aporte ofensivo del jugador fue clave en la segunda mitad de la temporada para los Padres, que por una mera victoria se quedaron cortos de avanzar por tercera campaña seguida a los "playoffs".
Pero Bradley se fracturó la rodilla derecha cuando fue empujado por su piloto Bud Black al tratar de evitar que fuese a encarar al umpire Mike Winters durante un altercado el 23 de septiembre.
San Diego y Bradley, con antecedentes de perder los estribos, aseguraron que Winters provocó el incidente al insultarle. Winters fue suspendido los últimos cinco días de la temporada regular y no fue empleado para los "playoff" de la campaña.